Crímenes en busca de castigo
La apropiación de niños un tema tan perverso como casi
impensable, queda simplificado. Para las personas que se
solidarizan con la señora de Noble van estas reflexiones.
Hubo distintos casos, algunos niños fueron llevados junto a
sus madres, otros, después de asesinarlas.
Secuestraron a mujeres con embarazos avanzados y a otras
con embarazos recientes. En los casos de embarazos de un mes,
dos, tres, que ni siquiera eran evidentes, fueron largos meses de
encierro torturante.
No sé como decirlo porque la palabra se nubla. ¿Hay algo
de envidia, de admiración por esas madres, del que quiere
adueñarse de su fruto? ¿La valentía, la inteligencia o la fuerza
de esas mujeres, de las que los asesinos carecen, y por lo tanto
buscan robar para sí o para los que consideran de lo suyos,
forman parte de las oscuras motivaciones de estos hechos
aberrantes?
¿Acaso puede pensarse que alguno puede desear quedarse
con lo que desprecia?
Imponen un castigo extra para estas jóvenes que se escapan
del rol tradicional. Una institución masculina saqueando cuerpos
de mujeres ya que no pudieron con sus cabezas.
Hacen un intento de animalizarlas esperando, como sus
amigos o patrones (los dueños de las vacas), la parición .No
pudieron, ellos se volvieron animales en el intento .Ellas envolvieron
a sus hijos-as con el deseo y los sueños que son la esencia
de lo humano.
Todo esto y tanto más detrás de un crimen que no cesa. A los
que se apenan por la señora de Noble, piensen si una maternidad
basada en la tortura y el crimen, puede ser considerada un acto
de amor.
Cristina Villanueva